ROBERTO MANZANO: UN DISCURSO Y UNA VERDAD MÚLTIPLE

Una
llamada telefónica me sugirió asistir a la presentación de El libro de
los discursos, del poeta y ensayista Roberto Manzano, publicado bajo el
sello editorial de Letras Cubanas, en la pasada Feria Internacional del libro
de 2019. Las palabras del autor (por razones organizativas el presentador no
llegó a tiempo) fueron las que motivaron el impulso de comprar de inmediato un
ejemplar. Supe que tenía a mi alcance un libro de platino, un documento de
valor inimaginable. Como lector le cambié el título por el de El libro
de los Manzanos. Solo para leerlo, pues un título no ahoga a un libro
si las palabras susurran, vibran, estallan y el verbo corta con su filo.
Al
comenzar a leer me pregunté: ¿Qué es la poesía? Y esta fue la respuesta: Es el
misterio de las palabras haciendo malabares. Esto bien lo demuestra el autor,
abriendo múltiples caminos en el complejo mundo de la espiritualidad, en un
sustancioso diálogo con el destino de la humanidad. La vida es un oficio
peligroso, la literatura es el oficio de la vida, y la poesía es la batalla por
la existencia.
En
la pieza titulada El discurso de Hermes, leemos: «Pero soy
humanidad más alta, /que es la convivencia de lo diverso, /la marcha para que
lo diverso reconozca la unidad del flujo, /la liquidez material de lo que
permanece en el espíritu».
El
desafío de la lectura va hacia ti, te busca, te atrapa, dominio y oficio tocan
a tu puerta, pasan como un servicio a domicilio trayendo las voces de Venilia y
Selacia, Pangu, Orichaoko, Omar Khayyam, José Martí, Helen Keller, San
Francisco de Asís, entre otros importantes nombres, reales o de leyenda, que
han dejado una huella positiva para la humanidad.
«Entender
el tiempo lleva tiempo (se va de la raíz al tronco, del tronco a la rama, de la
rama al fruto) / y es imprescindible contar con el pájaro entre la rama y el
fruto, / y con el trino del pájaro. / Quiero que mi pueblo conviva con todos
los pueblos de la tierra bajo la suma sabiduría de la dignidad, /que es el
racimo de la participación bajo el sol insomne de la libertad». («Discurso de
Nele Kantule»).
Es
un canto poético en el que sentimos las palabras como si fueran el tobillo del
verso, lengua y ropa del cuerpo, energía espontánea, con brillo de astro que
ilumina el enrejado del pensamiento.
Es
la piedra que sorprende y que acaricia la cabeza, el poder del creador, un coro
gigante para bendecir la humanidad y salvarla de cualquier infortunio. Y que la
lluvia y la tierra pueden cantar un nuevo canto.
«Niñas
y niños, a crecer rápido hasta que las manos alcancen el tamaño justo que pueda
detener el infortunio, / crezcan por todas partes, ya altos y sabiendo, /
porque están quemando el porvenir». («Discurso de la Madre Tierra»).
Roberto
Manzano, en El libro de los discursos, nos brinda un solo discurso:
por la verdad múltiple, por el honor a la lealtad, por la búsqueda de la
perfección, y en él alcanza su más alta dimensión poética. De Cuba va hacia el
universo con reflexiones que abarcan casi todo el pensamiento humano. Canto,
imagen y golpe en el pecho, navegante de sabiduría, sangre que sale del tronco
del espíritu.
Al
entrar en las páginas de este libro, luego de leerlas, sopesarlas,
interiorizarlas, salimos más humanos, como si descansáramos en paz en lo más
alto de un castillo.
Andrés
Castellanos
La
Habana, octubre de 2020
Andrés
Castellanos nació
en Santiago de Cuba, donde se desempeñó en labores de Educación Artística y
Promoción Cultural. Radica en La Habana. Trabaja en la revista de poesía
AMNIOS, del Ministerio de Cultura. Es también compositor. Su obra poética se ha
divulgado en revistas nacionales y extranjeras. Licenciado en Historia y
Ciencias Sociales. Tiene publicado el cuaderno de poesía Oración del
cuerpo.